Vídeo resumen del partido Almería - Atlético de Madrid
Hay términos en el fútbol que expresan con una certeza extraordinaria lo que uno quiere decir. No son muy académicos, pero son de la grada, del pueblo y por eso triunfan. Uno de los que más me gustan es el de gilicórner. No sé quién lo inventaría, pero desde luego que acertó plenamente. El giglicórner es el saque de esquina en el que el lanzador se la da en corto a otro compañero para que éste centre. Se distingue porque rara, pero rara, es la vez en que el equipo que saca el córner marca gol. Otra característica del gilicórner es que aunque no se obtenga ningún rendimiento positivo, el equipo sigue insistiendo e insistiendo durante todo el partido, no se vayan ustedes a pensar.
Yo suelo estar puntual al inicio del partido, porque me gusta todo el ritual: los futbolistas saltan al campo, el árbitro y los capitanes sonríen, los auxiliares tocan con su banderín la red de ambas porterías, saque incial (casi siempre incorrecto, por cierto). Y en esto que empieza el partido. Allí estaba yo en el sofá. Un minuto y tiro del Atleti, ¡qué fuerte empezamos! Cinco minutos y otro. A los nueve ya habíamos disparado tres veces. Este partido lo ganamos seguro. ¡A este ritmo! Pero en esas estábamos cuando a la media hora pitan un penalty y entonces, me doy cuenta de que no, de que el Atleti hoy no juega de rojiblanco, que juega de azul. Imagínense qué desilusión, cómo iba a pensar yo que era el Almería el que ha creado todo ese peligro en sólo media hora.
Sólo destacaría a Agüero, que como siempre lo ha intentado y ha sido el jugador más peligroso del Atleti. Me preocupa enormemente lo que he visto hoy. Me ha recordado las últimas temporadas en las que Torres vagaba erráticamente por la delantera corriendo detrás de los pelotazos de los compañeros. Cambien a un muchacho de Madrid rubio, pecoso, espigado y veloz como una gacela, por otro de Buenos Aires, moreno, bajito, fuerte como un toro y con un cambio de ritmo endiablado y tendrán al Atleti de hoy y el de las últimas temporadas. Igualito, igulalito. Si es así como vamos a jugar fuera de casa contra los equipos pequeños, pues vamos listos porque no ganaremos nunca.
También salvaré a Leo. Le he visto, francamente bien, no sólo por las tres paradas en el penalty, sino porque ha estado atento en los balones aéreos, y valiente en las salidas. Si hemos sumado un punto ha sido en gran parte por él. Le felicito, porque habrá sido una dura semana para él. Y si él mejora, también lo hará el equipo.
Se hablará de nuevo de los cambios de Aguirre, sobre todo del de Motta por Simao. Comentó mi amigo Futre a la salida del campo el domingo anterior que el entrenador tiene la manía de cambiar a Simao y a Reyes a la vez, y que eso no es acertado. Y la verdad es que tiene razón. Cuando los partidos están así de feos, sólo una jugada de estrategia, un lanzamiento de un córner (como Dios manda, no gilis) puede hacerte ganar un partido. Pues hoy ha vuelto a quitar a los dos, no a la vez, pero ninguno de ellos estaba en el campo en los últimos minutos. En fin, manías de entrenadores, que cuando se ponen a serlo, suelen salir partidos como el de hoy, partidos de gilifútbol.
Artículo original: Atlético de Madrid
Publicado por admin el 30 de Noviembre de 2007 en