
Sus respectivas temporadas han sido unas desagradables montañas rusas, con fases de pura adrenalina y otras de puro estupor, pero al final ambos tienen la oportunidad de salvar más que dignamente el año, aunque se lo tendrán que jugar todo a una carta este domingo a las nueve de la noche en el Vicente Calderón. Hablan en Valencia y Madrid de auténtica final pero realmente es mucho más que eso.
Sólo un punto les separa en la tabla y el que gane de los dos se va a posicionar de manera envidiable para optar a la cuarta plaza. Obviamente, hablo de Valencia y Atlético de Madrid. El caso de los ché tiene gran mérito. Después de una campaña que comenzó muy bien, todo se trucó por la brutal crisis institucional que sufre el club, derivada de una gestión irresponsable por parte de Juan Soler en años anteriores. Pocos pensábamos hace dos meses que el Valencia de Emery, un equipo que no ha tardado en imprimir su sello de conjunto bien trabajado atrás que sale arriba con velocidad y mucha pegada, pudiera aspirar a estar entre los cuatro primeros. Pero la vuelta de Villa y Silva ha podido con todo y exceptuando el traspies cosechado ante el Espanyol ha presentado un balance de resultados realmente demoledor.
El Valencia tiene un calendario difícil, porque después del Calderón tiene que ir a Villarreal, otra final. Pero el Valencia sin duda viene de menos a más y cuenta con un plantel de jugadores extra motivados, pues están viendo que después de haber estado al borde del abismo han tenido las tablas suficientes para revertir la situación. Para el Valencia estar en la Champions el año que viene es cosa de vida o muerte. Quedarse sin jugar la máxima competición continental le privaría de unos ingresos fundamentales para su supervivencia, independientemente de que el año que viene comience ya a cobrar el jugosísimo contrato que ha firmado con Mediapro.
Pero en frente del Valencia está el Atlético, un equipo que realmente suicidaron, al menos a mi juicio, sus propios mandatarios, destituyendo a Javier Aguirre, técnico que guste o no, siempre aseguraba que el equipo iba a estar arriba. El temple que otras directivas tienen con sus entrenadores cuando aparecen vacas flacas no existe en el Calderón y la marca de Aguirre lejos de solucionar los problemas, incluso los intensificó porque la fragilidad de su retaguardia quedó todavía más en evidencia con el arriesgadísimo sistema de Abel, empeñado en adelantar las líneas y tirar fuera de juegos muy al límite. Sin embargo, arriba hay mucha mecha en la ribera del Manzanares, el momento de Forlán es trepidante, Agüero, sin estar a tope siempre responde, y Simao también está cuajando un temporadón.
El Atlético se ha abonado a la épica en el Calderón, ha levantado partidos en los que nadie daba un duro por él, de modo que la cara que este domingo nos pueda ofrecer es imprevisible. Fuera de casa baja mucho pero en el Calderón, liderado por Forlán, que tiene toda la pinta de robarle el Pichichi a Eto’o, se crece. El Atlético necesita la Champions para consolidar su proyecto y todo lo que no sea conseguir billete para la máxima competición continental es un fracaso, un ridículo sobre todo para Cerezo y su verborrea, sí Cerezo, aquel que dijo en Navidades que el Atlético no renunciaba a nada, ni siquiera a la Liga, creando una ilusión con pies de barro porque él mismo es muy consciente que con una defensa y un portero tan vulgar es imposible aspirar a un título.
Si el Valencia gana se distanciará de los colchoneros a cuatro puntos, con sólo seis en juego. Si el Atlético gana se pondrá dos arriba de los ché, que la siguiente semana tienen que jugar contra el Villarreal, el tercero en discordia, que si pierde contra el Madrid en El Madrigal comenzará a decir adiós a todas sus aspiraciones. Lo dicho, auténtica final, partido de altura, de los que gustan ver donde hay una cantidad enorme de cosas en juego, este domingo en el Vicente Calderón. Por cierto, si tengo que mojarme, creo más en la solidez del Valencia que en la épica, por muy imprevisible que sea, colchonera, porque el fútbol más que de heroicidades vive de conceptos, como bien pudimos ver el pasado miércoles en la final de Copa.
Artículo original: Notas de Fútbol
Publicado por admin el 16 de Mayo de 2009 en