
Pues ya está, comenzó la Liga. Desde este fin de semana para muchos de nosotros acabó el verano, y lo que le queda al año no son cuatro meses sino once, que son los que faltan para alcanzar la final del Mundial. Los relajados y tranquilos domingos se sustituyen por las frenéticas jornadas pegadas al transistor, y los lunes duelen menos porque es momento de hacer balance. Algunos ríen, otros ennumeran factores externos para justificar la derrota de su equipo, y otros simplemente desaparecen bajo el periódico del día, leyendo una crónica lacerante para su autoestima.
El fútbol, ese fenómeno de masas, vuelve a ocupar nuestras vidas. El domingo, Pepe Domingo Castaño en la SER emanaba nostalgia al recordar que no hace demasiados años era la radio la única vía de información de las jornadas deportivas. Echaba la vista atrás porque este domingo se vivió una situación similar, gracias a esa guerra del fútbol que no acaba de echar el cierre. La derrota del Atlético, por ejemplo, se vivió por el segundo canal de Al Jazeera; y mientras que aquí nos peleábamos con los servidores para ver el Athletic-Espanyol, millones de japoneses seguían desde su país a Nakamura, una de las novedades blanquiazules, gracias al trabajo de casi medio centenar de periodistas nipones acreditados en San Mamés.
Los espectadores se perdieron una buena jornada de Liga, al menos la mitad de ésta. Nos perdimos el directo de ese Getafe, primer líder de la temporada, el notable regreso del Xerez a Primera a pesar de la derrota, y el empate del Villarreal en Pamplona, que nos concedió el derecho de la preocupación por una nueva lesión de Senna, al que forraría con algodones para que estuviera en perfectas condiciones para el Mundial.
Nos faltó durante la jornada el mando en las manos, como le faltó paciencia al Sevilla en Mestalla o lo propio al Almería ante el Valladolid. Aunque ambos se toparon con dos muros diferentes: Kanouté con Marchena y la rigurosidad de Rubinos Pérez, y el Almería con un excelente Jacobo bajo los palos.
Y ayer, mientras se efectuaban los últimos intercambios de cromos en la última jornada del mercado de fichajes, jugó el campeón. Un Barça que con muy poco le endosó 3-0 al Sporting y donde se estrenó como goleador Ibrahimovic. Su celebración, más fría que el saludo de un cadáver, me hizo volver a acordarme de Etoo. Y cómo se echó de menos, una vez más, a Iniesta. Y con el caramelo en la boca, quince días de parón liguero por los compromisos internacionales. Todavía tenemos mucho que aprender de la Premier.
En NdF | Jornada 1: goles y resúmenes
En NdF | Ever Banega, hacia su confirmación
En NdF | Zaragoza empieza ganando ante un buen Tenerife
En NdF | Raúl, el gran beneficiado
Artículo original: Notas de Fútbol
Publicado por admin el 1 de Septiembre de 2009 en